Volver a "La Nobleza"
 

     Marqués procede de la palabra alemana "Marken" y con ella eran designados aquellos nobles o jefes militares a los que se les encargaba el gobierno de las "marcas" o fronteras. Es uno de los títulos nobiliarios europeos con que los monarcas muestran su reconocimiento y gratitud a ciertas personas y linajes.
     Fueron llamados inicialmente marqueses los magnates que tenían a su cargo la defensa y administración de una marca dentro del Imperio Carolingio. A su vez, las marcas eran territorios fronterizos, tal y como la Marca Hispánica (contra los árabes).
     Andando el tiempo, el territorio sobre el que los marqueses ejercían su jurisdicción empezó a ser llamado Marquesado, como es el caso del Marquesado de Brandenburgo (en el cual comenzó la dinastía que un día llegaría a convertirse en Real de Prusia e Imperial alemana Hohenzollern)o el también importante Marquesado de Baden. En Alemania, el equivalente a los marqueses son los margraves, y los territorios que ellos controlan son los Margraviatos. Por eso los marqueses alemanes suelen denominarse indistintamente como marqueses o margraves y gozan de reconocimiento como príncipes del Imperio.

D. Manuel de Amat Junyent, Marqués de Castellbell (1704-1790)

     Estos títulos honoríficos se otorgaban a aquellos personajes que mantenían cargos de confianza en Palacio. Hay autores que están de acuerdo en que "marqués" viene de una voz tudesca, pero cambian el "Marken", por "Marchgraph", que se traduce como "Capitán de Frontera", compuesta de "March", cuyo significado es límite o término, y de "Graph", que expresa Juez, Gobernador o Capitán, aunque también se le da el significado de "Señor de Grandes Territorios".
     En Francia hasta el año 1505 no se concedió el título de marqués y se hizo al convertir la Baronía de Trans, en la Provenza, en Marquesado de Trans.

     De acuerdo a la opinión de Covarrubias, los marqueses eran, en realidad, Capitanes de Fronteras, por lo que fueron llamados "Limitáneos". Y esto es algo que confirma Bañuls al indicar que los marqueses fueron en su origen oficiales encargados de la defensa de una frontera por lo que todavía se ve que los marquesados se encontraban siempre en los límites de los Reinos. Lo que sucedió es que con el paso del tiempo se fue concediendo el título de marqués a determinados nobles por méritos ante la Corona o servicios prestados a la misma sin tener en cuenta para nada el origen de la dignidad. Al otorgar el título de marqués, los reyes solían acompañarlo de privilegios y propiedades con vasallaje, una situación que permaneció hasta mediado el siglo XIX, en que los marquesados quedaron como meros títulos honoríficos.

     Se tiene por cierto que la dignidad de marqués está sobre la de Conde. Tal cosa no se apoya en ninguna disposición legal y aún es contraria a la antigüedad, donde se estimaba más, la concesión de conde, que la de marqués. Fue a principios del siglo XVI cuando se comenzó a dar más prioridad del título de marqués sobre el de conde.

   

     Se dice que en España el título de marqués más antiguo que se conoce fue el del marquesado de Villena en el año 1366. Pero no son pocos los autores que rechazan esta versión, es decir que el título de marqués no se utilizó en España hasta mucho tiempo después de la unificación de los reinos de Castilla y León, cuando fue instituido el Marquesado de Villena anteriormente citado, ya que alegan que esta dignidad existía algunos centenares de años antes y que el Conde Bernardo de Barcelona en el siglo IX y algunos de los de Urgel ya se titularon Marqueses, como queda demostrado por escrituras y otros documentos que se encuentran en el Archivo de la Corona de Aragón, especialmente en la época de Wilfredo I "el Velloso". Algunos de los marquesados más antiguos fueron el de Santillana, Aguilar de Campóo y Astorga.

    Los títulos nobiliarios ―entre los que se encuentra el de Marqués― son reconocidos por el Rey y regulados por el Estado, su uso indebido es perseguido por la ley y en ningún caso son susceptibles de ser comprados ni vendidos. Los Reyes fueron más bien parcos en otorgar esta dignidad en España. Fue Felipe II el que aumentó el número de los marquesados, y así lo fueron haciendo sus sucesores. Al igual que el resto de los títulos nobiliarios españoles los marquesados son hereditarios en la persona del hijo o hija primogénitos del último titular. El uso de tales títulos se hace extensivo a los consortes legítimos de quien ostenta la dignidad.

      Actualmente existen en España 1371 títulos de marqués de los cuales 140 ostentan además la dignidad de Grande de España, el más alto reconocimiento nobiliario europeo.

D. Guillermo Ramón de Montcada, Marqués de Aytona (1586-1665)

   

     En el Nuevo Mundo la dignidad más antigua de Marqués es el de Valle de Oaxaca concedido a D. Hernán Cortés, conquistador y Capitán General. Esta dignidad le fue concedida por Carlos V con fecha 6 de julio de 1529. Le sigue en antigüedad el de Marqués de Salinas del Río Pisuerga, otorgado al Virrey de Nueva España, D. Luis de Velasco, en 16 de julio de 1699.

     El tratamiento que corresponde a los marqueses Grandes de España es el de "Excelencia" y para los marqueses que no son Grandes de España el de "Ilustrísimo".