División y particionesEsmaltes (metales y colores)Formas del escudoVolver a "El Escudo"

 

        Se llaman divisiones del escudo las partes del mismo que, separadas con líneas, aparecen independientemente unas de otras, formando distintas particiones. El uso de estas particiones vino de la costumbre que tenían los antiguos hombres de armas de trazar en los escudos cortes origínales, análogos a los que en lucha con sus enemigos recibían frecuentemente en aquéllos, y que servían para cortar las correas y lazos que sujetaban los armazones de hierro, quedando así desarmados los combatientes, como aparecen en los grabados. Estas particiones del escudo son de tres clases, a saber: por partes iguales, por partes desiguales y por cuarteles. Las explicamos a continuación, una por una.

   

POR PARTES IGUALES

 

        Se llaman partes iguales del escudo aquellas que, dividiéndole en mutuas particiones, tienen recíproca su igualdad e idéntica proporción entre sí. Son siete, y reciben estos nombres: Partido, Cortado, Tronchado, Tajado, Terciado, Cuartelado en cruz y en sotuer y el Jironado.

   


Partido


Cortado


Tronchado


Tajado

 

- Partido, el que está dividido por el medio por una línea perpendicular.

- Cortado, el dividido en dos partes iguales por medio de una línea horizontal.

- Tronchado, el dividido por una diagonal tirada de derecha a izquierda.

- Tajado, el opuesto al tronchado; o sea, dividido por una diagonal de izquierda a derecha.

        Estas son las cuatro particiones principales, y sirven para formar otras, llamadas reparticiones, mediante la combinación de las líneas indicadas, conforme a continuación se explica:

 

Terciado

Cuartelado en cruz

Cuartelado en sotuer

Gironado
 

- Terciado el que se forma por medio del partido, del cortado, del tajado o del tronchado, repetido dos veces, con lo que resulta dividido en tres partes iguales, en largo, en ancho o diagonalmente. Conviene tener en cuenta que sólo se entiende por terciado cuando las particiones son de diferentes esmaltes.

- Cuartelado en Cruz, es el que se forma del partido y cortado. Las mayoría de las veces se llama "escudo cuartelado", a secas.

- Cuartelado en Sotuer, es el resultado conjunto del tajado y del tronchado.

- Gironado, el que se forma con las cuatro particiones principales: partido, cortado, tajado y tronchado. Lo gironado llega muchas veces hasta doce piezas. En este caso, y cuando no llega a ocho, se debe especificar el número de girones que tiene.

 


Contracuartelado

 

        Cada división del escudo cuartelado puede todavía subdividirse, por medio de las reparticiones anteriormente indicadas, de este modo: Cuartelado: en el primero y cuarto, contracuartelado; segundo y tercero, contracuartelado en sotuer.

POR PARTES DESIGUALES

 

        Las partes desiguales del escudo son aquellas que le dividen en particiones que no tienen recíproca igualdad en él y ni con las demás divisiones regulares.

        Son diez, y tienen estos nombres: Cortinado, Mantelado, Calzado, Embrazado, Contraembrazado. Encajado o Enmanchado, Enclavado o Endentado, Adiestrado, Siniestrado y Flechado.

 


Cortinado (1)


Mantelado (2)


 Mantelado en curva (3)


Calzado (4)


 Embrazado (5)

 

Contraembrazado (6)

 Enmanchado (7)

 Encajado (8)

Enclavado (9)

Adiestrado (10)
 


 Siniestrado (11)


Flechado (12)


 Contrapalado (13)

 

- Cortinado (fig. 1), se forma por medio de dos líneas que bajan desde el punto céntrico del jefe a los ángulos y diestro siniestro de la punta. Los franceses llaman a esta figura chappé (la capa), porque las dos piezas que acompañan la punta le sirven como de manto o capa, de donde toma ese nombre. Es la forma del escudo de los Padres Carmelitas, imagen de sus hábitos y capas.

- Mantelado (fig. 2), es lo mismo que cortinado, con la diferencia de que cubre solamente las tres cuartas partes del escudo. También es admisible el Mantelado en Curva (fig. 3), similar al cortinado.

- Calzado (fig. 4), es lo contrario del cortinado.

- Embrazado (fig. 5), se forma con dos líneas tiradas desde los cantones diestros del escudo al centro del lado opuesto.

- Contraembrazado (fig. 6), es lo contrario del embrazado.

- Encajado o Emanchado (fig. 7 y 8), es aquel cuyas particiones encajan las unas en las otras, en forma de ángulos gruesos v largos, que, generalmente, son de la tercera parte de la longitud o de la latitud del escudo. El encajado puede hacerse en el partido, en el cortado, en el tronchado y en el tajado. Debe expresarse el número de ángulos o cuñas que tiene si pasa de dos.

- Enclavado o Endentado (fig. 9), es el escudo partido, cortado, tronchado o tajado que enclava una pieza cuadrada a otra partición. Debe especificarse el número de piezas que enclavan, cuando pase de una.

- Adiestrado (fig. 10), es aquel en que aparece un palo colocado a la diestra del escudo, y que no ocupa más que la quinta parte del mismo.

- Siniestrado (fig. 11), es lo contrario del adiestrado.

- Flechado (fig. 12), es el que, dividido en dos partes, una de éstas hace punta de triángulo y se introduce en la otra partición. Puede hacerse en el partido, en el cortado, en el tronchado y en el tajado.

        Hay otras de estas particiones que por su irregularidad no son ordinarias en el blasón. Por esto no las explicamos aquí, pero las recogeremos en la parte que dediquemos a exponer el método y orden de blasonar las figuras irregulares.

- El escudo toma el nombre de contrapalado (fig. 13), contrafajado, contrabandado, etc., cuando los palos, fajas, bandas, etc., están opuestos los unos a los otros.

 

POR CUARTELES

 

        Los cuarteles no son más que una composición bien ordenada de las particiones del escudo, en que se colocan las diversas armas de las Casas ilustres de donde un noble desciende, sirviendo para expresar en ellos las que cada Casa tiene. Son de varias clases, a saber: Para Armerías, de Dominio, de Alianza, de Comunidad, de Patronato, de Concesión o de Adopción, de Dignidad, de Ciudad, de Sucesión, de Sustitución, de Pretensión y de Familia.
     El método que debe seguirse para hacer el cuartelaje no es dificultoso, ni tampoco es difícil ordenar en él las alianzas. Verdad es que frecuentemente se encuentra en muchos escudos alguna confusión; mas ésta logra evitarse con las siguientes reglas, dadas por los tratadistas más peritos en el arte:

 


Partido

 

        El escudo partido se utiliza singularmente sólo para poner en sus dos cuarteles las armas paternas y maternas o de mando y mujer, colocando las armas paternas o del marido en el lado diestro, y las maternas o de la mujer, que son las de la Casa de donde salieron, en el lado siniestro.

        El escudo cortado sirve para lo mismo, ocupando la parte superior las armas paternas o del marido, y la parte posterior las maternas o de la mujer.

        Conviene advertir en este punto que, a ser posible, deben ponerse las armas enteras, porque el poner, como lo hacen algunos, la mitad en cada partición, da fácil motivo a confusión y desorden.

 


Cortado

 

        De ahora en adelante representaremos los cuarteles con un número en vez de texto como los hemos hecho en los dos anteriores (paternas, del marido, mujer, etc.).

        Cuando en el escudo se colocan tres cuarteles, se hace de las cuatro formas siguientes:

       


fig. 1


fig. 2


fig. 3


fig. 4

 

- Medio cortado y partido (fig. 1), que sirve para tres familias, por ejemplo: abuelo paterno (núm. 1), abuelo materno (núm. 2) y abuela paterna (núm. 3).

- Medio partido y cortado (fig. 2), que sirve para los abuelos paterno (num. 1) y materno (num. 2), y abuela materna (num.3).

- Partido y medio cortado (fig. 3), que sirve para las abuelas paterna (num. 1) y materna (num. 2) y abuelo paterno (num.3).

- Cortado y medio partido (fig. 4), que sirve para los abuelos paterno (num. 1) y materno (num. 2), y para la bisabuela, madre del abuelo paterno (núm. 3).

        Dice el Marqués de Avilés que los escudos partidos y cortados no le parecen muy propios para cuartelar alianzas, y da en su apoyo estas dos razones: "Primera, que los escudos en este modo divididos tienen en las Armerías lugar de figura sus particiones, como lo son también los tronchados y tajados. Segunda, porque estas figuras son las cuatro principales en que se divide el escudo, y con que se componen todas las demás de las Armerías, y hallándose cargadas algunas veces estas particiones de otras piezas, no por eso son Alianzas, y en esta inteligencia se confundiría lo que es pieza cargada con lo que son Alianzas. Los mismos motivos puede haber para no servirse de los escudos terciados en palo, en faja, en barra, etc., ni del mantelado y cortinado, aunque lo han estilado muchos antiguos".
        Indudablemente, el método más regular y lógico para la colocación de las alianzas es el que ofrece el
escudo cuartelado, en el cual, y por medio de sus divisiones, cabe la disposición necesaria para dos, tres y cuatro alianzas, colocándolas en los cuarteles según el grado de dependencia más inmediato.
     Demostraremos esto con todo detalle.          

 

fig. 1

fig. 2

fig. 3
 

        En el escudo cuartelado en cruz (fig. 1), el cuartel primero o preeminente es el que está a la diestra de la parte superior del escudo; el segundo, el de su siniestra; el tercero, el de la diestra de la parte inferior, y el cuarto, el de la siniestra de la misma. Bien, pues para colocar dos alianzas en ese escudo se ponen dobladas las armas principales de la Casa, que son las del Padre, en los cuarteles números 1º y 4º, y las de la madre, en los señalados con los números 2º y 3º.
        Para tres alianzas se sigue el mismo orden con los números de esa misma figura, poniendo en el 1º las armas de la Casa; en el 2º, la alianza más inmediata; en el 3º, la última, duplicando en el 4º las que están en el 1º.
        Para cuatro alianzas se utiliza la misma colocación de los números de esa ya citada figura, poniendo las armas de ellas con el orden siguiente: En el 1º., las de la Casa, o sea las del padre; en el 2º., las de la alianza, que son las de la madre; en el 3º., las de la abuela paterna, y en el 4º., las de la abuela materna.
        Las armas de la familia, es decir, las del padre, se ponen en el primer cuartel, como ya hemos dicho, excepto en el caso de que se hayan dado por algún Rey armas de su escudo, o se le hubiesen concedido otras por alguna acción señalada, pues entonces tienen éstas el primer lugar, y por honor del sujeto ocupan el primer cuartel, aunque lo más usual es ponerlas en el jefe del escudo, siguiendo las demás el orden va indicado en los números.

        En el escudo cuartelado (fig. 2) en sotuer se sigue, para la colocación de las alianzas, el mismo método que en el escudo cuartelado en cruz. Si son dos alianzas, se ponen las armas de la familia en el 1º., que es el jefe y en el 4º., que es la punta, y en el 2º. y en el 3º., que son los flancos, las de la alianza.

        Si son tres o cuatro, se observa el propio orden señalado para el 1º. cuartelaje en cruz. Este escudo cuartelado en cruz es el mejor y más hermoso para cinco alianzas (fig. 3). En este caso se coloca en el centro el "escusón" o "escudete", del que se dice estar "sobre el todo", que tiene siempre el tercio de lo largo y ancho del escudo principal, poniéndose en él las armas principales, y en los demás cuarteles se sigue el orden de los números, según el grado de dependencia de las alianzas.

 

        El escudo cuartelado puede ser también para 6, 8, l0, 12, 16, 20 y 32 cuarteles, en esta forma (vamos a exponer primeramente los ejemplos gráficos y a continuación la explicación de los mismos):

 


fig. 1


fig. 2

fig. 3

fig. 4

fig. 5
 

fig. 6

fig. 7

fig. 8

fig. 9

fig. 10
 
- El partido de un rasgo y cortado de dos, forma seis cuarteles (fig. 1). Poniéndole el escudete en el centro sirve para siete alianzas (fig. 2).

- El partido de tres rasgos y cortado de uno, da ocho cuarteles (fig. 3). Con el escudete en el centro sirve para nueve alianzas (fig. 4).

- El partido de cuatro rasgos y cortado de uno, da diez cuarteles (fig. 5). Con el escudete en el centro sirve para 11 alianzas (fig. 6).

- El partido de tres rasgos y cortado de dos, da doce cuarteles (fig. 7).

- El partido de tres rasgos y cortado de tres, da dieciseis cuarteles (fig. 8).

- El partido de cuatro rasgos y cortado de tres, da veinte cuarteles (fig. 9).

- El partido de siete rasgos y cortado de tres, da treinta y dos cuarteles (fig. 10). Colocando también el escudete en el centro de estos cuatro últimos escudos, si su simetría lo permite, sirve cada uno de ellos para una alianza más.

        El número generalmente mayor de cuarteles de que se valen los heraldos es el de treinta y dos (fig. 10).

 


fig. 11

 

        No obstante, hay escudos hasta con setenta y tres cuarteles (fig. 11), pero es rarísimo su empleo.

        Cuando el escudete está cuartelado y un tercero se encuentra en su centro, se llama a éste "sobre el todo del todo" (fig. 12).

        Las particiones expresadas para los cuarteles de las alianzas sirven también para la coordinación de las Armerías de Patronato, de la Concesión, de la Dignidad, de Pretensión, etc.

 


fig. 12

 

        Como final recogeremos la siguiente advertencia, que con gran interés hace el presbítero José de Aldazával y Murguía: "Es digna de todo cuidado una advertencia, esencial para muchos que heredan vínculos, cuyas instituciones tienen la preciosa cláusula de que sus poseedores lleven las armas del apellido con que está fundado y denominado aquel mayorazgo, sin mixtura de otras armas; y es que, según el arte del blasón, pueden y deben poner las tales armas en uno de los cuarteles de las del escudo, aunque tenga muchas, según le corresponda por su graduación en el árbol genealógico, sin que esto roce con la cláusula de no mezclar, porque los cuarteles son distintos y no admiten mezcla, siendo cada uno diferente del otro; y pretender lo contrario es ignorancia de este arte. Sólo se tendrá cuidado de que el cuartel de la tal herencia, siendo de línea paterna, se ponga a la diestra, y siendo de la materna a la siniestra, en un escudito al flanco del escudo principal".