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        Comprenden la denominación de "figuras artificiales" todas aquellas que son resultado del arte y que la mano del hombre ha creado. Su diversidad es verdaderamente extraordinaria, y por esta causa es imposible dar de ellas una nomenclatura completa. Ahora bien; las figuras artificiales que entran más frecuentemente en la composición del escudo son las relativas a las ceremonias sagradas y profanas, a la guerra, a la música, a la caza, a la pesca, a la navegación, a la arquitectura y a las artes y oficios.

 

DE CEREMONIAS: Las ceremonias sagradas proporcionan al blasón los incensarios, los cayados, las mitras, los copones, los cálices, los rosarios, los candeleros de iglesia, las campanas, etc. Y las ceremonias profanas, las coronas, los cetros, las joyas, todo lo cual se pinta ordinariamente al natural. El antiguo reino de Galicia, en España, trae de azur, sembrado de cruces recrucetadas y pie fijado de oro con un copón cubierto, de lo mismo. Liechtenfels, en Alemania, trae de sable y una roca de tres colinas de plata, la del centro mayor, soportando las menores dos candeleros de iglesia con sus cirios encendidos de oro.

 

 

        La campana: Es símbolo de la doctrina y de la predicación. Antes de utilizarse en las iglesias, se usó en las atalayas para avisar la llegada de los enemigos. Según Polidoro, se inventó en la ciudad de Nola, en Italia.

        La corona: Es muy corriente en el blasón. Como de ella hablamos más extensamente en otro apartado, nos ahorramos el hacerlo en este lugar.

 
 

DE GUERRA: Los instrumentos de guerra que más figuran en el blasón son la clava, la lanza, la espada, las hachas, los estandartes, las cimitarras, los estribos, las espuelas, las moletas de espuela, los cascos, las corazas, las alabardas, el mazo de armabas armaduras, las trompetas, los arcos, los dardos y las flechas.

 
 

La clava fue -según Colombiere- el primer instrumento de guerra. Es símbolo de virtud. Los más valerosos y esforzados héroes, como Hércules, no se servían ordinariamente de otra arma. La clava de Hércules se encuentra grabada en muchas medallas  del tiempo de  los  Emperadores Gordiano, Nerva Trajano, Commodo  y  otros,  llevando  en  la  parte

 opuesta de la misma esta palabra: "virtus". Añadiéndole una mano diestra que la gobernara, se la podía poner por divisa: «virtutem extendere factis». Entre los romanos era señal de cónsul, y símbolo de la autoridad soberana que tenían durante su gobierno.

 

       

        La lanza denota la fuerza unida a la prudencia.

        La espada es índice de la guerra, de la crueldad y de la muerte. Representa también la justicia y el poder soberano. En las espadas es preciso señalar su situación, si son desnudas o envainadas, y de qué esmalte están montadas o guarnecidas.

        También se debe señalar la situación de las clavas, hachas, dardos o flechas, estandartes, cimitarras, etc., pues pueden estar en faja, en palo, en banda y en sotuer.

        A los dardos o flechas que tienen alitas o plumillas en el cabo, se les dice «empennados».

        La flecha que está sobre el arco en el punto donde se dispara, se llama «empulgada». El manojo de flechas o dardos, cuando el número de éstos es de tres o más, puestos uno en palo y los otros en sotuer juntos y cruzados en el centro del escudo, se llama «empuñado».

        En los cascos, de los que ya nos hemos ocupado también con gran extensión en otro apartado (pincha sobre el texto), es preciso designar si están de frente o de perfil, y decir hacia que lado del escudo miran.

        En los tiempos modernos se han añadido a los instrumentos de guerra que entran en la composición de las armerías los morteros, los cañones, los fusiles y las bombas.

 

 

DE MÚSICA, DE CAZA Y DE NAVEGACIÓN: Los instrumentos de música son jeroglíficos de concordia y de amor, y denotan la alabanza y las gracias que debemos a Dios. Se tienen también por símbolos de salud, de prosperidad y de alegría.

        El arpa y el violín son los que se ven con más frecuencia. Los instrumentos de caza, como los de guerra, son jeroglíficos del valor y del ardimiento con que se debe ir contra los enemigos. Las que más se usan son las trompas y las trompetas. Las trompas de caza no representan en armería, sino la misma caza. La trompeta denota la fama, y por esto pintan a ésta con una en la boca y otra en la mano.

      La navegación proporciona especialmente a la armería figuras de áncoras, de barcas, de buques y de las velas de éstos. Julio César, para mostrar la autoridad que ejercía en el Imperio, grabó en la moneda un timón con un áncora.

 

 

DE  ARQUITECTURA: Las piezas que proporciona la arquitectura al blasón son los castillos, las torres, las murallas, las iglesias, los palacios, las villas, los puentes, las paredes, las puertas, etc.

 

         

        Los castillos son jeroglíficos de grandeza y de elevación, por exceder en hermosura, en fortaleza y en magnitud a los demás edificios. Denotan también el asilo y la salvaguardia, no sólo de su dueño, sino de sus amigos y de sus vecinos que se retiran a ellos para evitar la persecución de sus enemigos, sirviendo de brida a los pueblos sediciosos y amotinados. Para llamarse castillo ha de tener dos o tres torres. Los esmaltes con que se pintan los castillos en los escudos, deben someterse a las siguientes reglas:  Si el castillo es de color, las puertas y ventanas deben ser de metal o de sable. Si el castillo es de oro, las puertas y ventanas se pintan de azur, y si el castillo es de plata, las puertas y ventanas serán de gules o sable según otros tratadistas.

 

 

        Las torres que coronan y flanquean los castillos y las murallas, son símbolo de la constancia, de la magnanimidad y de la generosidad de los hombres, que ofrecen su cuerpo y su vida voluntariamente en defensa del Rey y de la Patria. Frecuentemente se ven solas en el escudo, es decir, sin el cuerpo del castillo y de la muralla. Otras veces se pintan unidas por un entremuro. Por regla general se las dibuja redondas. En Cataluña, la torre tradicional va sobre tres escalones y lleva cuatro almenas acabadas en triángulos. Los Reyes y heraldos acostumbraban a dar por armas castillos y torres a aquellos que los ganaban por fuerza, por asalto o por haber sido los primeros en escalar la muralla. También se les concedía a los que vencían a un enemigo numeroso que traía castillos en sus banderas, y a los que habían edificado alguno.

       

 

        La torre que tiene otra torre encima, se llama donjonada. Igual se dice de los castillos de tres torres cuando la torre del medio es mayor que las otras. A la torre que tiene techo o tejado, se le llama torre cubierta. Cuando las puertas de los castillos o torres tienen una reja con puntas en lo bajo, se denominan «rastrillados».

        Las puertas y ventanas de las torres y castillos se pintan también abiertas, viéndose por ellas el campo del escudo o la figura o pieza que tienen detrás.

        A las murallas que ocupan todo el ancho del escudo se les dice simplemente muro. Se las pinta en forma de pared de piedra sillar con almenas, cuyo número debe especificarse. Cuando la muralla sólo ocupa parte del ancho del escudo, se la llama parte de muro.

        El puente es símbolo de alianza, porque por medio de el se juntan y unen las distancias. También simbolizan la unión de la plaza o de la provincia a la Corona. Se le pinta solo unas veces, y otras con torres.

        A los castillos, torres, muros, puentes, etc., se les llama «mazonados», cuando la raya de unión de las piedras con que están construidos es de diferente esmalte que el resto.

        Las villas y ciudades ocupan todo el ancho del escudo con sus torres, iglesias, casas y murallas.

 

DE ARTES Y OFICIOS: Las piezas sacadas de las artes y oficios para su uso en el blasón son numerosísimas, pero en todas ellas es preciso designar el nombre, el número, la posición y el esmalte. Como sería imposible enumerarlas todas, nos concretaremos a lo único que nos es dable, esto es, a explicar las que tienen uso más frecuente en las armerías.

        Las calderas eran antiguamente, como es sabido, la marca del rico-hombre en España, viniendo su origen del pendón y calderas que daban los Reyes por insignias a los caballeros que hacían rico-hombres y grandes del reino, y por esto las traen en sus armas los Guzmán, los Manrique, los Pacheco, los Herrera, los Lara y otros, diferenciándose únicamente en los esmaltes y en la forma de las piezas de que se cargan.

        Las copas y los arros, también denotaban en la antigüedad ricahombría y grandeza del reino.

        Los mazos son símbolo de guerra, porque con ellos se rompen y se quiebran las cosas.

        Los martillos también simbolizan la guerra, y especialmente aquellos que la desean, porque con martillos se forjan todas las armas.

        El mazo y el martillo se ponen generalmente con el mango en palo y el remate del mismo en punta, y mirando con el golpe a la diestra.

        Los toneles significan abundancia y riqueza.

        Las llaves son símbolo de seguridad, de fidelidad y de secreto. Algunos afirman que también representan la honestidad bien guardada.

        La guadaña es símbolo del tiempo, que consume todas las cosas. Algunos autores dicen que también significa la mortandad causada a los enemigos.

        El compás denota equidad, sabiduría y prudencia.

        La balanza o peso, equidad y justicia, cuando está sostenida por una mano.

        Las cadenas expresan la servidumbre y el cautiverio. Son también símbolo del amor que ata los corazones y la voluntad. También puede representar la castidad y la templanza, pues con ellas se sujetan los vicios y a los viciosos. Sin embargo, la mayor parte de las familias españolas que las traen en sus escudos es porque sus antecesores rompieron en la batalla de las Navas de Tolosa el palenque de Miramamolín, protegido de gruesas estacas y fuertes cadenas, que pusieron después por memoria de aquel hecho en sus armas y conservan sus sucesores.

        También se ven frecuentemente en los escudos las ollas, las plumas para escribir, las sillas de caballo con estribos pendientes, las hoces, las abarcas, los zapatos, y borceguíes antiguos, las camisas, las tiendas de campaña, los dados, las ruedas, las azuelas, los picos, las palas, los rastrillos, los arados, los clavos, las herraduras, etc.

        La rueda que está armada de puntas se llama de Santa Catalina.

        Los roques son las torres del juego de ajedrez.

        Los vestidos, cuando entran en las armerías, deben ser franjados, como el "gonfalón", que llevaban los gonfaloneros de la Iglesia en la Tierra Santa.