AGUILERA

    Las armas primitivas del linaje, esto es, las del solar de la Merindad de Trasmiera (Cantabria): En campo de oro, un águila de sable, coronada de lo mismo. Estas mismas armas traían las ramas establecidas en Berlanga, Cuenca, Porcuna, Andújar, Córdoba, Ciudad Real, Salamanca, Peñaranda, Ciudad Rodrigo, Zamora, Toro, Toledo y América.

Otros "Aguilera"

INFORMACIÓN DEL APELLIDO

    Procede la palabra "aguilera" del sustantivo águila, con el significado de "lugar donde habitan o crían las águilas".

    Acontece con este apellido lo que con casi todos los linajes cuya antigüedad se remonta a los primeros años de la Reconquista de España, que no es fácil, por la escasez de datos y su endeble consistencia en determinar de una manera clara cuáles fueron sus orígenes. Y ante esa dificultad, nos es forzoso acogernos a las diversas versiones que encontramos en distintos autores para exponer noticias respecto de la antigüedad y procedencia de este linaje de "Aguilera".

    Algunos tratadistas opinan que procede de Francia; pero otros estiman más cierto que viene del reino de León, descendiendo sus fundadores del Rey Ramiro I. Hay, sin embargo, otros autores muy autorizados, que si bien se muestran conformes con los anteriores, en que el apellido procede del reino de León, y en que allí tuvo su primitivo asiento, le dan mayor antigüedad que la de los tiempos en que vivió el citado monarca Ramiro I, considerándolo, a la vez, originario de Alemania en la siguiente forma: "Por los años de 718 vino de Alemania a pelear contra los moros, bajo las banderas de Pelayo, un esforzado guerrero de aquel país, llamado Federico, que alcanzó pronto gran renombre por sus proezas y hechos de armas. Ese caballero alemán traía por divisa en su pendón y en su escudo y como jeroglífico, que recordaba la excelencia de su elevado origen, un águila, por lo que le llamaban; primero, el Caballero del Águila, y después "Aguilera", sobrenombre que tomó por apellido, siendo el tronco y principal ascendiente de este noble linaje en España". Que la antigüedad del linaje de Aguilera es anterior a los años en que vivió el Rey Ramiro I, lo corrobora la noticia que se tiene de que un caballero, llamado Alonso de Aguilera, descendiente directo del referido Pelayo, vivía por los años de 800, y sirvió durante mucho tiempo al Rey Alfonso II "el Casto". Esa noticia consta en la crónica de este Monarca. Durante los reinados de Ramiro I y sus sucesores, continuaron floreciendo caballeros del linaje de Aguilera, siendo muy importantes el solar que, según el cronista Antonio de Barahona, hubo desde tiempos remotos en las montañas de Trasmiera (Cantabria) el que, por ciertas noticias que se tienen, se colige que ya existía en el siglo XII, y al que se considera como casa solar matriz de otras que después se fundaron. De la casa de Trasmiera dimanaron líneas que se establecieron en Valtueña (Soria), Aragón, Salamanca, Soria, Murcia y Andalucía.

    Procedió, del solar de Cantabria, el famoso caballero Ramiro de Aguilera, Señor de las casas y palacios de su nombre y de la de Valtueña y fundador de la casa solar de la villa de Porcuna (Jaén), de la que salieron las líneas establecidas en Andújar, Baena, Córdoba y otras poblaciones de Andalucía.

    El rey Sancho concedió en 1290, el Señorío de Aguilera junto a la villa de Berlanga de Duero (Soria), a Gil de Aguilera, constituyendo el tronco del linaje en las provincias de Guadalajara y Cuenca. Algunas de sus líneas pasaron a América.

    A este apellido perteneció Sebastián Aguilera de Heredia, nacido en 1561 en el barrio zaragozano de San Pablo. Sus padres fueron Sebastián Aguilera y Magdalena Díaz de Heredia. Es probable que en su juventud conociera a Melchor Robledo, que daba clases de música en la capilla de San Martín, en La Seo. Comienza su carrera en 1585 como organista de la catedral de Huesca, donde apoyaría la construcción del nuevo órgano. Mantuvo la plaza hasta el 29 de septiembre de 1603, tras lo que, ya como cura, volvió a Zaragoza como organista de La Seo. Más tarde se restauró el órgano bajo su dirección. En diciembre de 1620 nombró a Jusepe Ximénez, discípulo suyo, como organista sustituto; Ximénez se convertiría en su sucesor en el puesto.