BARÁIBAR

   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   

BLASÓN: Escudo cuartelado: el 1º. y 4º., de plata, con un roble de sínople y un lobo de sable atravesado al pie del tronco; y 2º. y 3º., de oro, con cuatro palos de gules. Bordura de gules, con los eslabones de oro de las cadenas de Navarra.
                 - La labra heráldica se conserva en la casa número 22 de la calle Calderería, que fue reedificada por D. Timoteo de Baráibar en 1774, al año siguiente de obtener la sentencia. Sin duda, como era costumbre en tales casos, emprendió el pleito con la idea de poner el escudo en el frontis de la nueva casa tan pronto como estuviese acabada. A finales del siglo XVIII debía de estar también en otra casa de esta familia en la calle de la Estafeta. Otra piedra armera más aparatosa, con leones tenantes y una cabeza de querubín, se puede ver en el propio lugar de Baráibar.

Otros "Baráibar"

INFORMACIÓN DEL APELLIDO

    Apellido patronímico, originario del lugar de su nombre (el cual tomó), en Navarra.

    Francisco Timoteo de Baráibar y León obtuvo su sentencia de hidalguía ante el tribunal de la Real Corte de Navarra el año 1773, como descendiente que probó ser de la casa llamada Garciarena, sita en el pequeño lugar de Arruiz, perteneciente al valle de Larráun. Nacido en 1721, se casó a los veinte años con Dña. María Antonia de Larrañeta, de cuyo matrimonio nacieron, entre los años 1749 y 1765 cinco hijos llamados: Miguel Vicente, Javier Antonio, Francisco María, Joaquina Polonia y María Donata; estas dos últimas hijas fueron gemelas.

    El escudo de armas de esta familia que hemos expuesto en este lugar era el de la nobleza colectiva de los naturales del valle de Larráun, al que ya nos hemos referido en alguna otra ocasión, el cual les fue concedido por el rey Carlos III el Noble de Navarra en el año 1397 y confirmado por Fernando el Católico en 1514, dos años después de la conquista del Reino.