BARREDA

    Las primitivas del linaje: En campo de sinople, un castillo de plata. puesto sobre ondas de mar de azur y plata y acostado de seis bezantes de plata, tres a cada lado. Así las trajeron después muchas ramas de Barreda.

Otros "Barreda"

INFORMACIÓN DEL APELLIDO

    Es uno de los más nobles, antiguos y complejos apellidos. Su origen hay que situarle en la Merindad de "Las Asturias de Santillana", que se extendía desde los límites aproximados de la actual Asturias, por un lado; la Merindad de Trasmiera por otro y la Merindad de Campoo por el sur.

    En cuanto a su origen, quienes han tratado este muy noble linaje, se dividen en dos distintas procedencias; la primera de las cuales, no del todo constatada, le pone en la persona de Pedro de Mendoza, que ofreció sus servicios al Rey don Ramiro II de León en su combate contra el Infante don Froyla, un caudillo moro, y que estando sitiados en un castillo, el citado Pedro Mendoza solicitó a su rey: "Porque tu fincas marrido, yo fago preitesia, que si la merced de mi Rey me ocurre, he de facer un fecho fazañoso". Dio el monarca permiso y echándose por una ventana al mar, cortó de castaños y pinos el suficiente ramaje para construir un puente, por el que su Señor saliera; y saliendo este, le contestó: "Tuya es la mía merced faciente Barreda (camino)" con el pino en la mano. Tras la posterior victoria en el combate, y mérito antes indicado, dio terrenos en Santillana y cambió su apellido Mendoza por el de Barreda.
    Los partidarios de la segunda, mucho mejor documentada, ponen el origen en la localidad de Barreda en Cantabria, de donde dimanó la casa-torre en la villa de Santillana, siendo su pariente mayor, y primer Señor de dicha casa-torre, don González Pérez de Barreda, que sirvió a las órdenes de los Reyes Ordoño III y Sancho I.

    Del tronco originario, dimanaron al paso del tiempo, diferentes ramas que entroncaron con otros tantos linajes nobles de la merindad (Bracho, Cossio, Bustamante, Villa, Tagle, Velarde, Peredo, Polanco, de la Vega, Igareda, Cos, Mier, etc.).

    Probaron su nobleza numerosísimas veces en diversas órdenes militares, mencionándose en las citadas pruebas. Las armas del escudo correspondiente a muchos de ellos, se conservan en los pleitos y pruebas originales, en muchas casonas de la villa que más abajo mostramos en fotografías. Si bien algunas no son casonas originales de los Barreda, lo fueron por entronque, y de hecho en sus escudos de piedra, cuartelan las armas del apellido correspondiente con las de Barreda.

    De la gran relevancia de este linaje, señalaremos solamente que ostentaron la dignidad de Merino Mayor de las Asturias de Santillana los siguientes miembros de este linaje: Rodrigo González de Barreda, Gonzalo González de Barreda, Juan Alvarez González de Barreda, Pedro Álvarez de Barreda, Álvaro González de Barreda, Gonzalo González de Barreda (otro), Gonzalo González de Barreda (otro más), Gonzalo González de Barreda (otro distinto), Pedro González de Barreda.

    Sancho González de Barreda fue Canónigo de Santillana.

    Leonor González de Barreda, contrajo primeras nupcias con Pedro Ansurez de Bedoya, Señor y fundador de Valladolid.

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    Dicen María del Carmen González Echegaray y Conrado García de la Pedrosa en su obra conjunta "Diccionario de Apellidos y Escudos de Cantabria" con respecto al mismo: «Ilustre linaje montañés, uno de los más principales de Cantabria, que salieron de la tierra para dispersarse por el mundo. Fue su cuna el lugar de Barreda (perteneciente al  municipio y partido judicial de Torrelavega), pero tuvieron su torre solar en Santillana del Mar y pasaron a Cabezón de la Sal, Esles de Cayón, Saro de Carriedo, Carranceja, Oreña, etc. (todo en Cantabria) para después salir a Indias, Filipinas, Nápoles, Flandes, etc. con cargos de gobierno y administración, civiles y religiosos; tuvieron su capilla en la iglesial colegial de Santillana, y aparecen empadronados como escuderos de las grandes casas feudales desde el medievo; la torre llamada "del Merino" fue torre solar de la familia. Es totalmente imposible dar cuenta de los caballeros de distintas órdenes, y personalidades descendientes de esta estirpe, pero si debemos citar aquí a la persona que más conocimientos ha tenido de la genealogía y heráldica montañesa: Don Blas María de Barreda y Horcasitas, cuyo fabuloso Archivo tuvimos ocasión de consultar al hacer los seis tomos hasta hoy de "Escudos de Cantabria". La misma vocación heredó su nieto, don Leopoldo de Barreda y Mena, Marqués de Casa Mena. En este extraordinario archivo, trabajó don Mateo Escagedo Salmón a cuya paciente investigación, trabajo y conocimientos de nuestra historia y heráldica tanto debe Cantabria. Fue éste linaje de los de más influencia en las Asturias de Santillana y uno de los cuatro principales de la capitalidad, Santillana del Mar, que ocupaban los cargos de gobierno de la villa; estos fueron: los Barreda, los Velarde, los Polanco y los Villa. Dentro de la misma Santillana, tuvieron varias ramas, con sus respectivos mayorazgos, como los Barreda-Bracho, los Barreda-Yebra, los Barreda-Ceballos, etc. cuyas casas aún existen con las piedras armeras, y destacaron los caballeros siguientes: Los de Calatravos don Diego de Barreda Ceballos, don Benito Antonio de Barreda y Villa, don Diego de Barreda y Barreda, don Diego Domingo de Barreda y Mier, don José de Barreda y Campuzano; el Santiaguista don Blas de Barreda y su hijo también de la Orden de Santiago don Pedro de Barreda Bracho y de la Orden de Alcántara, don Pedro de Barreda Bracho, y muchos otros caballeros de la Orden de Malta.
        Son sus armas: Escudo cuartelado: 1º., de gules, con un castillo donjonado, de plata; 2º., de oro, con dos lobos pasantes, de sable, puestos en palo; 3º., de azur, con tres roeles gules y tres ondas de azur sobre campo de plata; y 4º., de plata, con dos árboles de sinople terrasados. Así las da Leopoldo de Barreda y Mena, pero hay otras versiones, algunas de las cuales se ven en las piedras armeras de Santillana; son en realidad variantes. Una de ellas es: En campo de sinople, un castillo de plata sobre ondas de azur y plata, acostado de seis bezantes de plata, tres a cada lado. Otros presentan: En campo de sinople, un castillo de plata sobre peñas de oro y sable nacientes de ondas de plata y azur y acostados de seis bezantes de plata, seis a cada lado; bordura de plata con leyenda que dice: "Entre peñas y tormentos fui lanzado, más jamás de vencimientos sojuzgado". Con esta leyenda existe escudo del apellido en Penagos.
        Queremos recordar aquí a un ilustre hijo de la casa de Barreda de Cayón, descendiente de la de Santillana, don Fernando Barreda y Ferrer de la Vega, admirado y querido amigo nuestro, historiador e investigador incansable de nuestra historia, que entre otros muchísimos cargos, fue Presidente del Centro de Estudios Montañeses».