Codradía Nuestra Sra. del Carmen de Molina de Aragón

Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista de Cádiz

Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro de Toledo

Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe

Real Hermandad de Caballeros de San Fernando

Codradía del Santo Cáliz de la Cena de Valencia

Real Orden de Caballeros de Santa María de El Puig

Real Asociación de Caballeros del Monaterio de Yuste

Capítulo de Caballeros del Corpus Christi de Toledo

Capítulo de Nobles Caballeros de Isabel La Católica

Hijosdalgo del Río Ubierna e Infanzones de Vivar del Cid

Capítulo de Caballeros Jurados de San Vicente Ferrer

Cavallers del Centenar de la Ploma del Reino de Valencia

Cofradía Internacional de Investigadores de Toledo

Caballeros y Damas del Rey Fernando Guanarteme

Imperial Orden Hispánica de Carlos V

Ballesteros e Hijosdalgo de San Felipe y Santiago

Descendientes de las Reales Guardias Walonas

Custodios Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana

Real Gremio de Halconeros de España

Caballeros del Antiguo Reino de la Corona de Aragón

Archicofradía Santísimo Cristo del Salvador de Valencia

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        En una reunión que se celebró en la ciudad de Jaca (Huesca) el 28 de julio de 1947 surgió la iniciativa de crear una asociación de caballeros, bajo la jurisdicción episcopal, que tuviese como finalidades la promoción del culto público a San Juan Bautista en el cenobio de San Juan de la Peña, cuna del Viejo Reino de Aragón, la perfección cristiana de sus miembros, la difusión de cuanto representan la vida monacal, así como la promoción de su definitiva restauración. Dos años después, el 24 de junio de 1949, monseñor José María Bueno Monreal, Obispo de Jaca, firmaba el Decreto de erección de la Hermandad de Caballeros de San Juan de la Peña. Al mismo tiempo, bajo la dirección espiritual del prelado jaqués, se constituía una junta gestora provisional formada por don Miguel Sancho Izquierdo, José María García-Belenguer, José María Sánchez-Ventura, Fernando Solano, Juan Lacasa, José Sinués, José Antonio Cremades, Eduardo Cativiela, Antonio Uceda, Moisés García Lacruz y Joaquín Albareda, todos ellos aragoneses de prestigio en sus respectivas profesiones. El mismo don José María Bueno Monreal, preconizado ya obispo de Vitoria, aprobó los Estatutos el 25 de agosto de 1950.

 
 

        La Hermandad, que en la actualidad cuenta con más de 350 caballeros y damas, ha sido durante su existencia una gran valedora de lo que supone para la historia de Aragón el conjunto pinatense. Fue su primer Hermano Mayor D. Miguel Sancho Izquierdo hasta que en 1970 le sucede D. José Joaquín Sancho Dronda, entonces Director General de IberCaja. En la actualidad ostenta el cargo Don Emilio Eiroa, que fuera Presidente de las Cortes de Aragón. Desde 1972 Don Juan Carlos es Hermano Mayor Honorario.

Don Emilio Eiroa, Hermano Mayor de la Hermandad , y Monseñor Sanz Montes, Obispo de Jaca, en compañía de unos Caballeros.

 

        A partir de la década de los ochenta su fiesta anual, que se convoca a principios de verano, toma un especial relieve ya que, junto a los miembros de la Hermandad, asisten los obispos aragoneses y autoridades autonómicas. Con esta celebración se quiere continuar la costumbre de los antiguos monjes moradores del cenobio de tener anualmente un devoto recuerdo por los monarcas aragoneses allí enterrados. En algunos de estos años han participado en esta celebración los coros de monjes benedictinos de Leire, Silos y Valle de los Caídos, llenando de emoción a los asistentes tanto su presencia como el cantar gregoriano, que adquiere todo su esplendor en este ámbito que en tiempos le fue natural.       

   

 

        Más callada, pero de gran eficacia, ha sido la labor de difusión del significado de este histórico lugar que ha llevado a cabo la Hermandad realizando gestiones ante los organismos oficiales para remozar las vías de acceso y lograr obras constantes de restauración y conservación.

        Sus miembros se revisten de una capa y usan como distintivo un escudo cortado: 1º., de gules, con un Agnus Dei en su color, sobre un monte al natural y, 2º., de sable, con el Cáliz de la Última Cena, de oro; acolada, una cruz como la de Malta.

Más información en su web: http://www.hdadsanjuandelapenya.com/index.html