Codradía Nuestra Sra. del Carmen de Molina de Aragón

Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista de Cádiz

Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro de Toledo

Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe

Real Hermandad de Caballeros de San Fernando

Codradía del Santo Cáliz de la Cena de Valencia

Hermandad de Caballeros de San Juan de la Peña

Real Orden de Caballeros de Santa María de El Puig
Real Asociación de Caballeros del Monaterio de Yuste

Capítulo de Caballeros del Corpus Christi de Toledo

Capítulo de Nobles Caballeros de Isabel La Católica

Hijosdalgo del Río Ubierna e Infanzones de Vivar del Cid
Capítulo de Caballeros Jurados de San Vicente Ferrer

Cavallers del Centenar de la Ploma del Reino de Valencia

Cofradía Internacional de Investigadores de Toledo

Caballeros y Damas del Rey Fernando Guanarteme

Imperial Orden Hispánica de Carlos V

Ballesteros e Hijosdalgo de San Felipe y Santiago

Descendientes de las Reales Guardias Walonas

Custodios Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana

Caballeros del Antiguo Reino de la Corona de Aragón

Archicofradía Santísimo Cristo del Salvador de Valencia

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        Desde el primer momento, la recuperación de este gremio ha sido alentada por numerosos y diversos organismos tanto privados como públicos, así como por variadas asociaciones y personalidades. Con el objetivo de que perduren las tradiciones que vincularon al antiguo Gremio de Halconeros de la Real Caza de la Volatería, con la Casa Real española y con la Villa de Madrid y divulgar el arte de la cetrería como modalidad cinegética, se crea esta Asociación. S.M. el Rey de España correspondiendo a la magnifica y cultural iniciativa corresponde aceptando su Alto Patronazgo.

        Fundamentado en el descubrimiento y posterior estudio de cierta documentación por Antonio de Castro y García de Tejada, que acredita la existencia y el funcionamiento del Gremio de Halconeros de la Real Caza de Volatería, un grupo de historiadores, halconeros y veterinarios decidieron recuperar el espíritu de aquella peculiar y singular organización.

 

        La referencia más antigua aportada por D. Antonio Castro, sobre el Gremio de Halconeros de la Real Caza de Volatería, se remonta el reinado de Fernando III "el Santo" (1199-1252). Sin embargo el documento más antiguo está fechado en 1397, cuando el rey Enrique III de Castilla, dio privilegios a los halconeros de los que gozaron hasta la disolución de este gremio en 1748.

        Estos privilegios podían dividirse en cinco categorías:
        - Fiscales: declaraban a los halconeros reales exentos de pechar (pagar impuestos).
        - Judiciales: Solo podían ser enjuiciados por el Halconero Mayor, con un asesor jurídico, a excepción de los delitos de Lesa Majestad y pecado nefando.
        - Económicos: cobro de un sueldo y derecho a pensión jubilar. Las viudas y los huérfanos tenían derecho a pensión.
        - Los propios de su ejercicio: alojamiento y sustento.
        - Los honoríficos: poder portar armas en la Villa y Corte y recibir ayuda de las autoridades en caso de agravio.
        Los halconeros tenían también sus obligaciones:
        - Servir con dos caballos y tres halcones como mínimo.
        - Contratar a un mancebo o ayudante, sobre este particular.
        - Debían de estar preparados para servir al Rey en cualquier época del año.

 

 

        Las plazas de halconero eran ilimitadas, nunca hubo más de treinta y  cinco en ejercicio y cincuenta honorarios. Cuando había que cubrir una plaza, el Rey se lo comunicaba al Halconero Mayor, el cual presentaba su candidato al Monarca. Éste una vez dada su conformidad, al nuevo Halconero Real se le expedían las correspondientes autorizaciones pasando de inmediato al ejercicio de sus habilidades.

 

        En la actualidad tiene como objetivos más importantes:
        - La divulgación y recuperación de las tradiciones que unieron al antiguo Gremio de Halconeros del Reino con la Casa Real de España y la villa de Madrid.
        - La divulgación de la cetrería, como modalidad cinegética ancestral.
        - Conocimiento y respeto por la Naturaleza y especialmente por las aves rapaces.
        - Fomentar el estudio de la cetrería bajo el prisma de la Historia, la Literatura y el Arte.
        - Mantener en el ámbito cultural y deportivo la más estrecha colaboración posible con las embajadas de los países árabes e hispanoamericanos.
        - Mantener la más estrecha colaboración con la Federación Española de Caza y las Federaciones Española y Madrileña de Equitación.
        - Colaborar con los centros escolares españoles, para difundir el conocimiento de la cetrería, las tradiciones y el respeto al Medio Ambiente.

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        El día 04 de septiembre de 2005, Gracias al buen hacer del Halconero Mayor del Reino D. Antonio de Castro y García de Tejada, Señor Divisero Hijodalgo del Solar de Tejada, se recupera para la tradición española la ceremonia de entrega del Halcón Maltés. Dicha tradición se inicia el día 24 de marzo de 1530. Ese día, el Emperador D. Carlos V cedió a perpetuidad a la Orden de San Juan la isla de Malta. Desde entonces, la Orden sería conocida como la de Malta. A cambio del noble gesto, el Rey sólo impuso el pago de un simbólico tributo: un halcón maltés entrenado en el arte de la volatería. Cada año hasta 1798, cuando Napoleón conquistó la isla, los caballeros regalaron a los reyes de España un halcón adiestrado en la caza, que el Gremio de los Halconeros custodiaba en los "Carabancheles" de Madrid.