HERMANDADES Y ASOCIACIONES DE CABALLEROS
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Codradía Nuestra Sra. del Carmen de Molina de Aragón  

        Determinadas asociaciones civiles y cofradías religiosas, sin exigir el estatuto de nobleza, suelen requerir a los aspirantes acreditación de buena conducta y cierta reputación y posición profesional, social o académica como, por ejemplo, estar en posesión de un título universitario o un solvente curriculum vitae. En su mayoría vienen desarrollando una meritoria labor cultural, asistencial o religiosa en las localidades en que están implantadas. Con la finalidad de solemnizar los lazos de hermandad internos y revestir de cierta vistosidad a sus actividades y ceremonias de ingreso, a veces adoptan denominaciones de eufónicas resonancias medievales y ritos e indumentaria propios de los antiguos cuerpos estamentales. No obstante, aprovechando que las vigentes disposiciones en materia de ceremonial, premios y distinciones están diluidas en un confuso guirigay normativo, y también la ignorancia ecuménica en que sobre estos temas hacen gala nuestras autoridades más señeras, algunas de estas entidades han caído en la tentación de tratar en aparentar lo que no son y se desenvuelven con calculada ambigüedad. Así, no resultan inusuales ni las modificaciones históricas sobre sus verdaderos orígenes ni la reclamación  de un  estatus  oficial o protocolario que no les corresponde, como el título honorífico de Real que algunas de  ellas usan  indebidamente. Sus componentes se denominan a veces caballeros nobles cuando ninguno de ellos lo es, salvada alguna rara excepción que confirma la regla. Para sortear a la habitual sensatez y compostura de las autoridades eclesiásticas en este tema, los dirigentes y mayordomos de este tipo de hermandades y cofradías recurren a instrucciones internas, acuerdos capitulares o meras vías del hecho, prevenciones que no son necesarias adoptar cuando se trata de asociaciones civiles pues, desgraciadamente, en nuestro país no existe impedimento legal alguno para constituir ex novo una fraternidad caballeresca con todos sus perifollos correspondientes. No hay más que comprobar el listado de Órdenes Militares, Ilustres y Muy antiguos Capítulos y Estamentos Ecuestres que se han colado estas últimas décadas en los registros oficiales -nacional y autonómicos- de asociaciones.

Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista de Cádiz  
Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro de Toledo  
Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe  
Real Hermandad de Caballeros de San Fernando  
Hermandad Santo Cáliz de la Cena de Valencia  
Hermandad de Caballeros de San Juan de la Peña  
Real Orden de Caballeros de Santa María de El Puig  
Real Asociación de Caballeros del Monaterio de Yuste  
Capítulo de Caballeros del Corpus Christi de Toledo  
Capítulo de Nobles Caballeros de Isabel La Católica  
Hijosdalgo del Río Ubierna e Infanzones de Vivar del Cid  
Capítulo de Caballeros Jurados de San Vicente Ferrer  
Cavallers del Centenar de la Ploma del Reino de Valencia  
Cofradía Internacional de Investigadores de Toledo  
Caballeros y Damas del Rey Fernando Guanarteme  
Imperial Orden Hispánica de Carlos V  
Ballesteros e Hijosdalgo de San Felipe y Santiago  
Descendientes de las Reales Guardias Walonas  
Custodios del Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana  
Gremio de Halconeros del Reino de España  
Caballeros del Antiguo Reino de la Corona de Aragón  
Archicofradía Santísimo Cristo del Salvador de Valencia  
 

        Nos parece que cada uno es muy dueño de ejercer su derecho de asociación como mejor le plazca, pero resulta inaceptable que hayan obtenido su legalización entidades que incluyen en su nomen iuris expresiones como «Caballeros de Santiago» o «Caballeros de Isabel La Católica», existiendo como existen desde antiguo las prestigiosas órdenes santiaguistas y de Isabel la Católica, por poner solo dos ejemplos muy recientes. Estas excepciones no deben empañar, insistimos, la benemérita actividad desarrollada por muchas de estas cofradías y asociaciones, algunas de las cuales, las más activas y conocidas, se reseñan en este lugar.