Real y Militar Orden de San FernandoReal y Militar Orden de San HermenegildoVolver a Órdenes de Caballería

 

        Desde que el 31 de agosto de 1811 las Cortes de Cádiz se instituyese (con el posterior refrendo Real en 1814), la Real y Militar Orden de San Fernando, esta ha ido evolucionando sin perder el espíritu por la que fue creada.

        Las recompensas de esta Orden, especialmente desde 1920, tendrán como objeto premiar el valor heroico como virtud sublime que, con relevante esfuerzo de la voluntad y de la abnegación, induce a acometer extraordinarias acciones militares, bien individuales o colectivas, con inminente riesgo de la propia vida y siempre en servicio y beneficio de la Patria.

        Los requisitos indispensables para su concesión son según se contempla en el vigente Reglamento:

            - Que el hecho realizado no esté originado como único impulso por el propósito de salvar la vida, o por ambición impropia y desmesurada que pueda conducir al interesado o a las fuerzas de su mando a un riesgo inútil o excesivo.

 

            - Que se hayan tomado las medidas necesarias para obtener el mayor rendimiento de la acción con el mínimo numero de bajas, incluso en el caso de que cumpliendo órdenes o por circunstancias tácticas se llegue deliberadamente al sacrificio propio o al de sus fuerzas, si se tuviera mando, y con los menores daños materiales.
            - Que el hecho tenga lugar en momentos críticos y difíciles, circunstancias que vendrán determinadas por las incidencias de la batalla o combate, o porque la acción se lleve a efecto encontrándose el interesado y sus tropas o efectivos en manifiesta inferioridad frente a los del enemigo.
            - Que el acto heroico produzca extraordinarios cambios favorables y señaladas ventajas tácticas para las fuerzas propias.

 

        Después del fin de la Guerra de la Independencia, los Jefes de los ejércitos participantes solicitaron de Su Majestad el Rey D. Fernando VII que aprobase alguna distinción para los militares pertenecientes a los mismos. Tras recabar el monarca opinión de los órganos competentes, éstos propusieron a S.M., la creación de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. En dicha propuesta se lee literalmente: "Siendo muy justo premiar en los Oficiales del Ejército la constancia en el servicio militar (...) debe ejecutarse instituyendo distinta orden militar, que no se confunda con la de San Fernando, titulándola Real y Militar Orden de San Hermenegildo (...).”

        La Orden de San Hermenegildo se va adaptando a los tiempos pudiendo ingresar en la actualidad en ella todos los militares profesionales, desde el empleo más inferior de la escala de Suboficiales.