Volver a "Órdenes Supranacionales"
 

        La Orden de los Hermanos Hospitalarios o de San Juan de Jerusalén fue fundada con fines benéficos y puramente piadosos, para convertirse después en cuerpo armado, que adquirió gran fama por las hazañas bélicas en las que participó.

 

        En el 637, los árabes se extendieron por Palestina, llevando por capitán al califa Omar. No fueron ni tan intolerantes ni tan crueles como la leyenda los pinta, permitiendo el califa Omar a los peregrinos la entrada en Jerusalén hasta el punto que, por la relación de un monje llamado Bernardo, del año 870, existía un hospital para los latinos (este nombre se daba para distinguirlos de los griegos).

        Con las cruzadas Godofredo de Bouillón al mando de un poderoso ejército, conquistó Jerusalén; en la ciudad donde Jesús predicó el amor. Aquellos que se decían sus seguidores cometieron una horrible matanza. A la vista del Santo Sepulcro, trocado el furor en piedad y horror, depusieron las armas y, consternados, vertieron lágrimas de arrepentimiento. Muchos de los cruzados renunciaron a volver a Europa y partieron su pan con enfermos y peregrinos

 

        Los orígenes de esta Orden de Caballería se remontan al año 1084, cuando unos mercaderes de la ciudad de Amalfi, en el reino de Nápoles, famosos por su piedad y moralidad de costumbres, se compadecieron de los peregrinos que acudían a Palestina en su deseo de visitar los Santos Lugares, exponiéndose no sólo a los rigores del clima, a las enfermedades, las penalidades de su largo viaje sino también a las vejaciones de que eran objeto por parte de los musulmanes. Con lo cual pusieron todo su empeño en conseguir del califa Husyafer una licencia para fundar un hospital para peregrinos junto a la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén bajo la advocación de San Juan Bautista. La proximidad de este templo hizo que la nueva orden recibiera el nombre de Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén.

 

        Tras la conquista de la Ciudad Santa por los cruzados en 1099, el primer Maestre de la orden, Gerardo de Saint-Geniez o Hainaut, de origen francés, nacido en la Provenza, a quien los documentos citan indistintamente como fundador y prior, decidió extender la obra por Palestina, Siria y la propia Europa, salpicando de hospitales la ruta de peregrinación a Tierra Santa. Creyó Gerardo llegado el momento de constituir la comunidad, sometiéndola a regla. Se adoptó la regla de San Agustín, el negro hábito y una cruz de paño blanco con ocho puntas, las ocho bienaventuranzas. El Papa Pascual II, les otorgó grandes mercedes en una bula del 1113.

        Aunque se considera al citado prior Gerardo como fundador y primer Maestre de la orden, fallecido éste le sucedió Raimundo de Puy, que fue el encargado de redactar su primera constitución. A este último corresponde también la sustitución de la regla agustina por la de los benedictinos. y fue él quien comprendió que, en aquellas tierras, la cruz y la espada debían marchar juntas y propuso que la Orden, sin dejar el hábito religioso, no desdeñara empuñar las armas en defensa de la cristiandad y que fueran, benéficos con los amigos e inexorables con los enemigos.  A  partir  de  entonces la orden de San Juan de


Caballeros de San Juan de Jerusalén

Jerusalén quedó convertida en una fuerza militar que intervino continuamente contra los mahometanos. No sólo eso, sino que, por la codicia de algunos de sus Maestres, emprendía expediciones de conquista, para apoderarse de tierras y riquezas.

 


Caballero Hospitalario

        Pero la dominación cristiana en Jerusalén fue efímera: el sultán Saladino, conquistó la ciudad. Ahora bien, Saladino era un hombre culto, generoso y magnánimo. Permitió salir, a cuantos quisieran hacerlo, llevándose sus bienes y reservó a los cristianos el Santo Sepulcro, la libertad de culto y la propiedad del hospital a los Caballeros de San Juan por el tiempo preciso para la curación de los heridos, que se calculó en un año. Conservó la Orden de San Juan de Jerusalén algunas fortalezas en Palestina y junto con los Templarios, continuaron guerreando, dado que las sucesivas Cruzadas fueron un absoluto fracaso.

        En 1291, el Sultán Melec emprendió una gran ofensiva para arrojar definitivamente a los cristianos. El ejército formado por las órdenes de San Juan de Jerusalén y el Temple, combatió fieramente, pero al fin, no quedó más remedio que embarcar hacia Chipre. Quedaba Palestina perdida para la Cristiandad.

        Reorganizada la Orden, tornó a intentar la reconquista de Palestina e incluso llegaron a tomar Damasco, pero tuvieron que reembarcarse. La Orden deseaba una sede y emprendió la conquista de la isla de Rodas, lo que consiguió en 1310.  Pronto,  los componentes  de  la Orden  comenzaron  a  llamarse  Caballeros  de  Rodas y como la

 Orden del Temple fue disuelta y su gran Maestre y principales caballeros ejecutados bajo acusación de herejía, buena parte de sus riquezas fueron a parar a la de San Juan que se convirtió en la más rica y opulenta.

 

        En los años siguientes los Caballeros de Rodas intervinieron en muchas guerras en Europa u Oriente, pues ya no sólo constituían un Ejército, sino que tenían escuadra, tomando parte en muchos combates navales. Los turcos decidieron ocupar la isla, y en 1522, se presentó una formidable flota con ciento cuarenta mil hombres, mandados por el rajá Mustafá. Durante seis meses, pelearon contra los invasores, causándoles más de cuarenta mil muertos, pero tuvieron que aceptar la oferta del sultán Solimán y, el 1 de enero de 1525 salieron de la isla los últimos Caballeros de Rodas.

        Nuevamente la Orden tenía que buscar una residencia. El Gran Maestre se dirigió al Emperador Carlos V, solicitando que les cediera una tierra donde fijar su residencia. El emperador les ofreció la isla de Malta. Se firmó la cesión en 1530 y la Orden tomó posesión de las islas de Malta, Gozo y Trípoli. Estas dos últimas no permanecieron mucho tiempo en poder de la Orden, puesto que una escuadra otomana mandada por el rajá Dragut se apoderó de ellas, venciendo la resistencia de los escasos defensores. La  Orden  que ya comenzaba a denominarse como "de Malta", armó galeras y no cesó en su lucha contra


Hospitalario

las naves turcas. Fue una época de incesantes combates navales. Años después, la Orden de Malta participó en la batalla de Lepanto.

        Fue transcurriendo el tiempo y no fueron los turcos quienes expulsaron a los antiguos caballeros de Rodas de la isla de Malta, sino los franceses, una vez que derrocaron la monarquía de Luis XVI y establecieron la república. El día 6 de junio de 1798, fue el último del poder y la opulencia de la Orden. Nombrado el general Bonaparte jefe de la expedición francesa a Egipto, se presentó ante Malta, desembarcó a sus soldados y se apoderó de la isla, bien merced al desconcierto entre los defensores, bien, como sospechaban los más, por confabulación del Gran Maestre Hompesch con los franceses.    

 

        Se firmó la capitulación el 11 del mencionado mes y teniendo en cuenta los pactos que se estipulaban en favor del Gran Maestre, una renta igual a la que perdía, la seguridad de reservarle todos sus honores y distinciones; razón hay para presumir que no se otorgarían tales mercedes a un vencido, sino por vía de gratitud o de recompensa. El gran Maestre Fernando de Hompesch se retiró a Trieste con aquellos que quisieron seguirle, pero habiendo perecido asesinado el año 1801, se proclamó protector de la Orden el Papa Pío VII, nombrando Gran Maestre a Ruspoli, el cual estableció su residencia en Catania, una antigua población de Sicilia.

        En tanto, los habitantes de Malta, mal avenidos con los franceses, se sublevaron y puestos de acuerdo con las escuadras aliadas de Inglaterra y Portugal, obligaron a capitular a aquellos, sometiéndose al punto a la protección y después al dominio de la Gran Bretaña, puesto que aunque en los preliminares de la paz, firmados en Londres en 1801, se consiguió la devolución de Malta a la Orden, ratificándose después en el tratado de Amiens de 1802, y posteriormente en el Congreso de Viena donde se reclamó el cumplimiento de aquella estipulación, quedó sin efecto alguno, Malta fue adjudicada de hecho a Inglaterra. De esta suerte perdieron la posesión  de Malta los caballeros a quien tanto debía la cristiandad.

 

        En el año 1802 en España, el propio Rey Carlos IV, se otorgó a sí mismo el título de Gran Maestre de la Orden en España. Eso dejaba entrever la influencia que la corona había tenido sobre la Orden desde el mismo momento en que se asentó en España.

 

        En 1845 la Orden podía considerarse virtualmente disuelta, a medida que en cada país existía y se organizaba de distinto modo.

        En España, en el año 1847 fue declarada oficialmente nacional, destinándola a prestar servicios de carácter civil (Orden de San Juan) y no se exigieron probanzas de nobleza para su ingreso en la misma, Pero a partir de un Real Decreto dictado por Alfonso XII, (año 1885) aparte de reconocer las concesiones de hábito hechas por el Papa se tornó a la anterior exigencia de exigir pruebas de nobleza para el ingreso en la Orden.

        En 1834 después de establecerse temporalmente en Messina, Catania y Ferrara , se establece en Roma, donde posee, con garantía de extraterritorialidad, el palacio de Malta en Via Condotti 68, y la Villa en el Avenyino.
Desde entonces, la misión original de asistencia hospitalaria ha sido la actividad principal de la Orden, que se intensificó a lo largo del último siglo, gracias a las actividades de los Grandes Prioratos y de las Asociaciones Nacionales presentes en diversos países del mundo.

        La actividad hospitalaria y caritativa se desarrolló a gran escala durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial bajo la jefatura del Gran Maestre Frey Ludovico Chigi della Rovere Albani, y se intensificó aún más bajo el Gran Maestre Frey Angelo de Mojana di Cologna (1962-1988), cuyo sucesor es el actual Príncipe y Gran Maestre Frey AndrewBertie.

 

 

GRANDES MAESTRES DE LA SOBERANA ORDEN DE MALTA

 


   Retrato de Alof de Wignacourt (1601-1622),
54º. Gran Maestre de la Orden de los Caballeros Hospitalarios o de Malta.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
01.- Beato Gerardo (3 de sept. 1120)
02.- Frey Raymond du Puy (1120 - c. 1158/60)
03.- Frey Auger de Balben (c. 1158/60 - 1162/3)
04.- Frey Arnaud de Comps (1162 - 1163)
05.- Frey Gilbert de Aissailly (1163 - c. 1169/70)
06.- Frey Gastone de Murols (c. 1170 - c. 1172)
07.- Frey Gilbert (c. 1172 - 1177)
08.- Frey Roger de Moulins (1177 - c. 1187)
09.- Frey Hermangard d'Asp (1188 - c. 1190)
10.- Frey Garnier de Naplous (1189/90 - 1192)
11.- Frey Geoffroy de Donjon (1193 - 1202)
12.- Frey Alfonse of Portugal (1203 - 1206)
13.- Frey Geoffrey le Rat (1206 - 1207)
14.- Frey Garin de Montaigu (1207 - c. 1227/8)
15.- Frey Bertrand de Thessy (c. 1228 - 1231)
16.- Frey Guerin (1231 - 1236)
17.- Frey Bertrand de Comps (1236 - c. 1239/40)
18.- Frey Pierre de Vielle-Bride (1239/40 - 1242)
19.- Frey Guillaume de Chateauneuf (1242 - 1258)
20.- Frey Hugues de Revel (1258 - 1277)
21.- Frey Nicolas Lorgne (1277/8 - 1284)
22.- Frey Jean de Villiers (1284/5 - c. 1293/4)
23.- Frey Odon de Pins (1294 - 1296)
24.- Frey Guillaume de Villaret (1296 - 1305)
25.- Frey Foulques de Villaret (1305 - 1319)
26.- Frey Helion de Villeneuve (1319 - 1346)
27.- Frey Dieudonné de Gozon (1346 - 1353)
28.- Frey Pierre de Corneillan (1353 - 1355)
29.- Frey Roger de Pins (1355 - 1365)
30.- Frey Raymond Berenger (1365 - 1374)
31.- Frey Robert de Juliac (1374 - 1376)
32.- Frey Jean Fernandez de Heredia (1376 - 1396)
33.- Frey Riccardo Caracciolo (1383 - 1395)
34.- Frey Philibert de Naillac (1396 - 1421)
35.- Frey Antonio Fluvian de Riviere (1421 - 1437)
36.- Frey Jean de Lastic (1437 - 1454)
37.- Frey Jacques de Milly (1454 - 1461)
38.- Frey Piero Raimondo Zacosta (1461 - 1467)
39.- Frey Giovanni Battista Orsini (1467 - 1476)
40.- Frey Pierre d'Aubusson (1476 - 1503)
41.- Frey Emery d'Amboise (1503 - 1512)
42.- Frey Guy de Blanchefort (1512 - 1513)
43.- Frey Fabrizio del Carretto 1513 - 1521
44.- Frey Philippe de Villiers (1521 - 1534)
45.- Frey Piero de Ponte (1534 - 1535)
46.- Frey Didier de Saint-Jaille (1535 - 1536)
47.- Frey Jean de Homedes (1536 - 1553)
48.- Frey Claude de la Sengle (1553 - 1557)
49.- Frey Jean de la Vallette (or Valette) (1557 - 1568)
50.- Frey Pierre de Monte (1568 - 1572)
51.- Frey Jean de la Cassiere (1572 - 1581)
52.- Frey Hugues Loubenx de Verdala (1581 - 1595)
53.- Frey Martin Garzez (1595 - 1601)
54.- Frey Alof de Wignacourt (1601 - 1622)
55.- Frey Luis Mendez de Vasconcellos (1622 - 1623)
56.- Frey Antoine de Paule (1623 - 1636)
57.- Frey Juan de Lascaris-Castellar (1636 - 1657)
58.- Frey Antoine de Redin (1657 - 1660)
59.- Frey Annet de Clermont-Gessant (1660 - 1660)
60.- Frey Raphael Cotoner (1660 - 1663)
61.- Frey Nicolas Cotoner (1663 - 1680)
62.- Frey Gregorio Carafa (1680 - 1690)
63.- Frey Adrienne de Wignacourt (1690 - 1697)
64.- Frey Ramon Perellos y Roccaful (1697 - 1720)
65.- Frey Marc'Antonio Zondadari (1720 - 1722)
66.- Frey Antonio Manoel de Vilhena (1722 - 1736)
67.- Frey Raymond Despuig (1736 - 1741)
68.- Frey Manuel Pinto de Fonseca (1741 - 1773)
69.- Frey Francisco Ximenes de Texada (1773 - 1775)
70.- Frey Emmanuel de Rohan-Polduc (1775 - 1797)
71.- Frey Ferdinand von Hompesch zu Bolheim (1797 - 1802)
72.- Emperador Pablo I de Rusia (de facto) (1799 - 1801)
73.- Frey Giovanni Battista Tommasi (1803 - 1805)
74.- Frey Giovanni Battista Ceschi a Santa Croce (1878 - 1905)
75.- Frey Galeazzo von Thun und Hohenstein (1905 - 1931)
76.- Frey Ludovico Chigi Albani della Rovere (1931 - 1951)
77.- Frey Angelo de Mojana di Cologna (1962 - 1988)
78.- Frey Andrew Willoughby Ninian Bertie (1988- )
 

LUGARTENIENTES DEL GRAN MAGISTERIO

1.- Frey Innico Maria Guevara-Suardo (1805 - 1814)
2.- Frey André Di Giovanni (1814 - 1821)
3.- Frey Antoine Busca (1821 - 1834)
4.- Frey Carlo Candida (1834 - 1845)
5.- Frey Philippe di Colloredo-Mels (1845 - 1864)
6.- Frey Alessandro Borgia (1865 - 1871)
7.- Frey Giovanni Battista Ceschi a Santa Croce (1871 - 1879)
8.- Frey Antoine Hercolani Fava Simonetti "ad interim" (1951 - 1955)
9.- Frey Jean Charles Pallavicini "ad interim" (1988 Jun-Abr)
 

LUGARTENIENTES DEL GRAN MAESTRE

1.- Frey Pio Franchi de Cavalieri (durante la enfermedad del 75º Gran Maestre) 1929-1931
2.- Frey Ernesto Paternò Castello di Carcaci 1955-1962
 

 
 

 

QUEHACERES Y ACTIVIDADES EN LA ACTUALIDAD

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

        Las actividades diplomáticas de la Orden están estrechamente vinculadas a su misión humanitaria: de hecho, la presencia de sus misiones diplomáticas, acreditadas en más de 94 países, sirve para apoyar las actividades de la Orden. En el plano de la política internacional, la Orden de Malta es neutral, imparcial y apolítica. Por tanto, debido a estas características, la Orden puede actuar como mediadora cuando un Estado requiera su intervención para resolver una disputa. La Orden ha experimentado una constante expansión en sus relaciones diplomáticas en los años recientes. En la actualidad la Orden tiene Embajadas en 94 países (muchos de los cuales no son Católicos), representaciones ante algunos países principales Europeos, y misiones en organizaciones Europeas e internacionales.

        La Orden de Malta es una de las pocas órdenes nacidas en la Edad Media que está todavía en activo. Es, además, la única orden que sigue siendo a la vez religiosa y soberana. Tal circunstancia se debe al hecho de que no todas las otras órdenes de caballería tenían la función hospitalaria que caracteriza a la Orden de Malta, ya que una vez que desapareció la motivación militar que las justificaba fue disminuyendo su razón de ser.

        La naturaleza caballeresca explica y justifica el mantenimiento del carácter nobiliario de la Orden, ya que muchos de sus Caballeros procedían en el pasado de las familias nobles del mundo cristiano. Hoy, la mayoría de los Caballeros pertenece a clases no nobles. Los miembros de la Orden pueden definirse como gentilhombres católicos animados por una altruista nobleza de espíritu y de comportamiento. Todos los caballeros responden a la condición prevista antiguamente para la concesión de títulos de nobleza: haberse distinguido por su especial virtud. El carácter caballeresco de la Orden tiene todavía hoy gran vigencia moral, porque denota el espíritu de servicio, de abnegación y de disciplina que anima a los Caballeros. Las batallas no se combaten ya con la espada, sino con instrumentos pacíficos de lucha contra las enfermedades, la miseria, la marginación y la intolerancia, y en la defensa y la divulgación de la Fe católica.

        Los 12.000 Caballeros y Damas que componen la Orden -los freires profesos, los que han pronunciado la promesa de obediencia, y los miembros laicos- son llamados al ejercicio de la virtud y de la caridad cristianas. Tienen el compromiso de profundizar en la propia espiritualidad en el ámbito de la Iglesia y de dedicar sus energías al servicio del prójimo.

 

CLASES DE CABALLEROS Y DAMAS EN LA ACTUALIDAD

 
 

        Según la Carta Constitucional, los miembros de la Orden se dividen en tres clases y deben conformarse con las enseñanzas de la Iglesia y participar en las actividades asistenciales de la Orden.

        A la Primera Clase pertenecen los Caballeros de Justicia, o Profesos, y los Capellanes Conventuales Profesos, que deben profesar los votos de pobreza, castidad y obediencia, con el fin de perseguir la perfección evangélica. Son religiosos a todos los efectos, según las normas del Derecho Canónico, pero no están obligados a la vida en común.

        Los miembros pertenecientes a la Segunda Clase, en virtud de la Promesa de Obediencia que han profesado, se obligan a vivir según los principios cristianos y según aquellos principios relativos al espíritu de la Orden. Se subdividen en tres categorías:
  - Caballeros y Damas de Honor y Devoción en Obediencia
  - Caballeros y Damas de Gracia y Devoción en Obediencia
  - Caballeros y Damas de Gracia Magistral en Obediencia.

        La Tercera Clase está constituida por miembros laicos que no profesan votos religiosos, ni la Promesa de Obediencia, pero viven según los principios de la Iglesia y de la Orden. Se subdividen en seis categorías:
  - Caballeros y Damas de Honor y Devoción
  - Capellanes Conventuales ad honorem
  - Caballeros y Damas de Gracia y Devoción
  - Capellanes Magistrales
  - Caballeros y Damas de Gracia Magistral
  - Donados y Donadas de Devoción.

 

GOBIERNO Y SITUACIÓN DE LA SOBERANA ORDEN DE MALTA EN LA ACTUALIDAD

 

        La Soberana Orden de Malta es un ente originario de Derecho Internacional. La Orden, cuya sede se encuentra en Roma, en Via Condotti tiene su propio Gobierno, una magistratura independiente, relaciones diplomáticas bilaterales con 94 países, y posee el status de Observador Permanente ante numerosas organizaciones internacionales relevantes, tales como las Naciones Unidas. Sus actividades operativas son gestionadas por seis Grandes Prioratos, cuatro Subprioratos, y 46 Asociaciones Nacionales de Caballeros presentes en los cinco continentes.

        La Orden expide sus propios pasaportes, emite sellos, acuña monedas y crea entidades públicas melitenses dotadas de personalidad jurídica propia. La vida de la Orden está regida por la Carta Constitucional y el Código, ambos reformados en 1997.

        El Gran Maestre gobierna la Orden como príncipe soberano y como superior religioso; es elegido de por vida entre los Caballeros Profesos con Votos Perpetuos. Preside el Soberano Consejo, formado por los cuatro Altos Cargos -el Gran Comendador, el Gran Canciller, el Gran Hospitalario y el Recibidor del Común Tesoro- y por otros seis miembros, todos elegidos por un mandato de cinco años por el Capítulo General.

        El Consejo de Gobierno y el Tribunal de Cuentas, cuya composición refleja la estructura internacional de la Orden, asisten al Gran Maestre y al Soberano Consejo. Los miembros de estos dos organismos son elegidos, igualmente, cada cinco años por el Capítulo General.

        El ordenamiento jurídico de la Orden se refleja en la habitual división de los tres poderes. Pertenece al Gran Maestre y al Soberano Consejo:
  - El Poder Legislativo, para asuntos no constitucionales; al Capítulo General, en representación de la Asamblea Suprema de los Caballeros, por lo que conciernen las normas de carácter constitucional.
  - El Poder Ejecutivo, pertenece al Soberano Consejo, presidido por el Gran Maestre y compuesto por diez Caballeros, elegidos por el Capítulo General.
  - El Poder Judicial es ejercitado por los Tribunales Magistrales de Primera Instancia y Apelación, formados por jueces nombrados por el Gran Maestre y el Soberano Consejo, entre los miembros de la Orden expertos en derecho.

El Príncipe y Gran Maestre
        Es elegido de forma vitalicia por el Consejo Pleno de Estado entre los Caballeros Profesos.
        De acuerdo con la Constitución: “como Superior religioso y Soberano, debe dedicarse totalmente al incremento de las obras melitenses y ser ejemplo de la observancia religiosa para todos los miembros”.
        Los Estados con los que la Orden mantiene relaciones diplomáticas reconocen al Gran Maestre, las prerrogativas, inmunidades, privilegios y honores que corresponden a los Jefes de Estado, y el título de Alteza Eminentísima. La Iglesia Católica le atribuye el rango de Cardenal.
        El Gran Maestre actúa con autoridad suprema. Junto con el Soberano Consejo, elabora disposiciones legislativas en las materias no reguladas por la Carta Constitucional. Promulga actos de gobierno. Administra los bienes del “Común Tesoro”. Informa a la Santa Sede sobre las necesidades de la Orden, y ratifica, previo voto del Soberano Consejo, los acuerdos internacionales y las convocatorias al Capítulo General.

El Gran Comendador
        Es el superior religioso de los Caballeros Profesos y de los Caballeros y Damas de Obediencia. Entre sus obligaciones destacan la divulgación de los principios de la Fe, la vigilancia sobre los Prioratos y Subprioratos , así como la redacción de los informes de los visitadores y de los que se han de someter a la Santa Sede sobre el estado y actividades de la Corporación. Es el responsable de los aspectos religiosos de las actividades de los Caballeros Profesos. Está al cargo de la formación de los miembros de la Corporación en el cumplimiento de los principios de "Tuitio Fidei" y "Obsequium Pauperum". Está al cuidado de la Capilla del Palacio Magistral, y se encarga asimismo de la organización de las peregrinaciones. Ejerce la función de Lugarteniente Interino en los casos de la muerte, renuncia , enfermedad u otro impedimento permanente del Gran Maestre

El Gran Canciller
        Sus obligaciones son, para entendernos, las del Ministro del Interior y de Asuntos Exteriores de la Orden. Es el jefe de la Cancillería y de las oficinas dependientes. Es responsable de las misiones diplomáticas de la Orden y de las relaciones con asociaciones. Es el encargado de la representación de la Orden en las relaciones con terceros, la dirección política y la administración, así como la coordinación de las relaciones del Gobierno de la Orden.

El Gran Hospitalario
        Tiene las funciones de Ministro de Sanidad y Asuntos Sociales, del Ministro de Acción Humanitaria y Cooperación Internacional
Coordina las obras de los Prioratos, de las Asociaciones Nacionales y de las demás de la Orden en todo el mundo dedicadas a actividades caritativas y humanitarias en el desarrollo de sus funciones, es asistido por un Consejo constituido por los representantes de las diversas áreas geográficas donde la Orden ejerce sus funciones.

El Recibidor del Gran Tesoro
        Es como un Ministro de hacienda, administra las cuentas y bienes de la Orden, de acuerdo con el Gran Canciller, bajo la autoridad del Gran Maestre . Es el responsable de los balances anuales relativos al estado económico-financiero. Somete a la aprobación del Gran Maestre, oído el Soberano Consejo, la aceptación de herencias, legados y donaciones, así como la enajenación de bienes de la Orden y las reinversiones. Es el responsable del Servicio de Correos Magistrales.Por mandato del Gran Maestre, el Recibidor vela por la administración de los entes y obras melitenses. Refrenda las actas de enajenación y las que constituyan gravámenes relativos al patrimonio del Gran Magisterio y de los Prioratos.

 

ÓRGANOS DE GOBIERNO
Consejo Pleno de Estado

 

        Se reúne para la elección del Gran Maestre y del Lugarteniente. Para la elección del primero se requiere el voto de la mayoría más uno de los presentes con derecho a voto. Entre los que tienen derecho a voto están el Lugarteniente del Gran Maestro o el Lugarteniente Interino, los miembros del Soberano Consejo, el Prelado, los Priores, los Bailíos Profesos, dos Caballeros Profesos delegados por cada Priorato y quince representantes de las Asociaciones Nacionales.

Capítulo General
        Representa la suprema asamblea de Caballeros y se convoca cada cinco años para elegir a los miembros del Soberano Consejo, del Consejo de Gobierno y del Tribunal de Cuentas.

Soberano Consejo
        Auxilia al Gran Maestre en el gobierno de la Orden. Lo conforman: El Gran Comendador, el Gran Canciller, el Gran Hospitalario y el Recibidor del Común Tesoro. Así como otros cinco miembros. Todos son elegidos por el Capítulo General por mayoría de los presentes Se reúne al menos seis veces al año, y cada vez que asuntos importantes lo exigiesen.

Consejo de Gobierno
        Órgano consultivo del Soberano Consejo sobre materia política, religiosa, hospitalaria e internacional. Lo Preside el Gran Maestre, y lo integran seis consejeros de diferentes áreas geográficas elegidos por el Capítulo General entre los miembros de los tres grupos de la Orden. Se reúne, dos veces al año.

Tribunal de Cuentas
        Controla los ingresos y gastos y el patrimonio de la Orden. Se compone de un Presidente, de cuatro Consejeros titulares y dos suplentes, elegidos por el Capítulo General.

Consejo para las Comunicaciones
        Supervisa las actividades de comunicación interna y externa de la Orden. Asiste al Gran Canciller en el desarrollo y la realización de los programas de comunicación. Está compuesto por un presidente y seis consejeros.

Consejo Jurídico
        Es un órgano técnico consultivo colegiado que puede ser consultado sobre cuestiones jurídicas por el Gran Maestre, una vez oído el Soberano Consejo. Los miembros son nombrados por el Gran Maestre, previo parecer del Soberano Consejo.

Tribunales Magistrales
        Ejercitan, según el Código, la función jurisdiccional de primera instancia y de apelación.

Abogacía del Estado
        Ejercita la asistencia legal y está constituida por profesionales independientes de reconocido prestigio.

 

MÉRITO MELITENSI

        Establecida en 1920, la condecoración de la Orden de Caballería pro Merito Melitensi se otorga en reconocimiento de las actividades que hayan aportado honor y prestigio a la Soberana Orden Militar de Malta. Se concede principalmente, aunque no exclusivamente, a los que no sean miembros de la Orden. Esta condecoración se impone independientemente de la religión profesada, por lo tanto aquellos que la reciben no pasan a ser miembros de la Orden de Malta. Es concedida tanto por Decreto del Soberano Consejo como, motu propio, por el Gran Maestre. La imposición de esta condecoración se produce en las siguientes fechas:
  - El día 2 de febrero, festividad de la Virgen de la Candelaria.
  - El día 24 de junio, festividad de San Juan Bautista, Patrón de la Orden
  - El día 13 de octubre, festividad del Beato Gerardo, fundador de la Orden.
        De esta reglamentación quedan exentas las condecoraciones motu propio y aquellas impuestas a las autoridades y oficiales de la Orden de Malta al cesar en sus cargos y responsabilidades.

 

CATEGORÍAS

- Collar, Cruz y Medalla
- El Collar tiene una única categoría, dividida en dos Clases:

1) Pro Merito Melitensi para los civiles,

2) Con Espadas pro Merito Melitensi para los militares.

     Esta condecoración se concede normalmente a los Jefes de Estado.

- La Cruz tiene las siguientes categorías:

A) Para los Civiles
- Gran Cruz Clase Especial.
- Gran Cruz
- Gran Oficial
- Comandante
- Oficial
- Cruz

B) Para las Mujeres
- Gran Cruz Clase Especial
- Gran Cruz
- Cruz con Insignia
- Cruz con Corona
- Cruz con Escudo
- Cruz

C) Para los Militares
- Gran Cruz con Espadas clase especial
- Gran Cruz con Espadas
- Gran Oficial con Espadas
- Comandante con Espadas
- Oficial con Espadas
- Cruz con espadas


Mérito Militar

 
D) Para Eclesiásticos
- Gran Cruz pro piis meritis Melitensi
- Cruz pro piis meritis Melitensi
 

- La Medalla tiene las siguientes categorías:

A) Para civiles (hombres y mujeres)

- Medalla de Oro
- Medalla de Plata
- Medalla de Bronce

B) Para los Militares

- Oro con espadas
- Plata con espadas
- Bronce con Espadas

 

        La Medalla de Oro está reservada para aquellos que han puesto en peligro sus vidas para ayudar a la Orden de Malta.

 

        La Orden de Malta cuenta con una excelente página web, de carácter oficial, redactada en varios idiomas, entre ellos el español: http://www.orderofmalta.org