Insigne Orden del Toisón de Oro  

        La Orden de San Raimundo de Peñafort debe su existencia al Decreto de 23 de enero de 1944 (BOE de 7 de febrero de aquel año). Esta distinción, que se puso bajo el patronazgo del santo catalán Raimundo de Peñafort (1180-1275), dominico y príncipe de los canonistas, fue creada para recompensar los méritos contraídos en el ejercicio del Derecho y la aplicación de la Justicia. Fue su principal inspirador el entonces Ministro de Justicia —humanista y embajador— don Eduardo de Aunós Pérez (1894-1969).

        El Decreto de 2 de marzo de 1945 (BOE del 28) reguló sus normas estatutarias, denominándola oficialmente Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Según su artículo 2º. será otorgada por el Ministerio de Justicia para premiar los servicios prestados por los funcionarios  de  la  Administración  de Justicia, los

 

Real y Distinguida Orden Española de Carlos III
Real Ord. de Damas Nobles de la Reina Mª. Luisa
Real Orden de Isabel la Católica
Orden Civil de Alfonso X el Sabio
Ord. del Mérito Agrario, Pesquero y Alimentario
Orden del Mérito Civil
Orden de África
Orden Civil de Sanidad
Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort
Orden de Cisneros
Real Orden del Mérito Deportivo
Orden Civil de la Solidaridad Social
Órdenes Civiles extinguidas o en desuso
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miembros de las profesiones directamente relacionadas con ella y cuantos hayan contribuido al desarrollo del Derecho, al estudio de los Sagrados Cánones y de las Escrituras y a la obra legislativa y de organización del Estado. También se premiará con ella a los autores de publicaciones de carácter jurídico de relevante importancia y a los fundadores y cooperadores de entidades o instituciones que tengan por finalidad el perfeccionamiento de la técnica de Derecho y Jurisprudencia.

 
 

Se establecieron las siguientes cinco categorías: la Cruz Meritísima —llamada gran cruz desde 9 de enero de 1950—; la Cruz de Honor; la Cruz Distinguida; la Cruz sencilla; y la medalla al Mérito a la Justicia. La primera categoría exige para su concesión el acuerdo del Consejo de Ministros, y su número está limitado a doscientas (sin contar la de Su Majestad, ni la de los caballeros y damas que sean o hayan sido miembros del Gobierno). La concesión de las restantes categorías, no sujeta a numerus clausus, corresponde al Ministerio de Justicia, motu proprio o a petición de entidades o particulares. En este último supuesto es preceptivo el informe favorable de la Junta de Gobierno de la Orden.

La última clase, es decir la Medalla al Mérito a la Justicia, se reserva para recompensar los años de servicio, sin nota alguna desfavorable, prestados en las profesiones jurídicas atribuidas al Ministerio de Justicia; puede ser de oro, plata o bronce —dependiendo de la antigüedad en el desempleo profesional—, y es compatible con cualquiera de las categorías antedichas.

 

 

        Salvo en el caso de la Medalla al Mérito de la Justicia, el Decreto de 1945, no especifica ni los profesionales del Derecho que pueden ingresar en la Orden, ni su equivalencia con las diferentes categorías de la misma. Ha sido el ponderado criterio mantenido por el Ministerio de Justicia a lo largo de los años el que ha ido resolviendo ambas cuestiones. De este modo, y de conformidad con los generosos términos con que está redactado su artículo 2, son habitualmente recompensados jueces y magistrados, letrados del Consejo de Estado, abogados del Estado, notarios, registradores de la Propiedad, abogados, procuradores de los Tribunales, catedráticos, médicos forenses, etcétera, previa razonada propuesta que sus respectivos superiores jerárquicos elevan al Ministerio.

        Una vez aprobados, en su caso, los expedientes instruidos al efecto por la Cancillería de la Orden, la expedición de los oportunos diplomas —salvo supuestos excepcionales— se hace dos veces al año, siguiendo la recomendación dada en su día por Presidencia del Gobierno: una con motivo de la Onomástica de Su Majestad (el 24 de junio), y otra coincidiendo con el Aniversario de la Constitución (6 de diciembre). Se conserva la costumbre de celebrar una sesión solemne con motivo de la festividad del Santo Patrono (7 de enero), durante la cual se procede a la investidura de los nuevos agraciados.

        Para el gobierno interno de la Orden se creó su Junta de Gobierno, que hoy se regula mediante el artículo 106 del Reglamento Orgánico del Ministerio de Justicia, de 12 de  junio de 1968.  Está presidida por  el  Ministro  de  Justicia,  y  la  componen  el  Secretario  del  Departamento  —vicepresidente—,  el

arzobispo de Toledo (o prelado en quien delegue), el secretario general técnico del Ministerio, el presidente y el fiscal del Tribunal Supremo, los directores generales del Ministerio, un numerario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, el presidente del Consejo General de la Abogacía, un miembro del instituto Francisco Vitoria (CSIC), y un canciller-secretario encargado de las actas, del registro de las concesiones y del trámite administrativo de la Institución. Corresponde a la Junta fomentar el espíritu de hermandad entre los caballeros, informar las propuestas de concesión, y organizar periódicamente diversos actos; sus miembros tiene el privilegio de ostentar el collar de la Cruz de Honor, levemente modificado.

 

        La insignia de la Orden es una cruz abierta parecida a la de San Juan, esmaltada de blanco, con los brazos unidos en su caso por palmas o lazos, y en el centro la imagen del Santo Patrono con el lema In jure merita. Los caballeros y damas gran cruz ostentan, además de la placa de oro adornada con palmas —en el lado izquierdo del pecho—, un collar, caso infrecuente entre las condecoraciones españolas; además, por Decreto de 9 de enero de 1950 se autorizó el uso de una banda roja con dos filetes azules. Los condecorados con la Cruz de Honor, solamente la placa de plata y el collar, éste simplificado. Ya hemos dicho que los miembros de la Junta de Gobierno lucen el Collar de la Cruz de Honor, con algunas modificaciones. Notemos, por eso, que la Orden de San Raimundo de Peñafort es la única de las distinciones españolas que actualmente cuenta con tres collares distintos.

       

Detalle del Collar (pincha sobre él)

 

Gran Cruz

 

Cruz sencilla

 

Medalla de oro

 

Medalla de plata

 

        Los caballeros y damas de la Cruz Distinguida de 1ª. clase ostentan la cruz plateada pendiente del cuello mediante una cinta roja con filetes azules, y además una placa en lado diestro del pecho. Los de 2ª clase sólo lucen la primera de estas insignias, es decir la venera del cuello. La cruz sencilla no lleva lacería entre sus brazos, y debe portarse al lado izquierdo del pecho, pendiente de una cinta roja con filetes azules. La medalla al Mérito a la Justicia, destinada a premiar la constancia —los años— de servicios jurídicos, está diseñada de un modelo muy diferente —es una medalla metálica octogonal— y tiene tres categorías (oro, plata y bronce) cuya concesión depende del tiempo de servicio. En todo caso, las cruces correspondientes pueden ostentarse bordadas sobre la toga, y exhibirse de este modo en todas las actuaciones judiciales y forenses.

        Además del uso de las insignias, los condecorados con la Orden tienen algunos privilegios, a saber: la Gran Cruz lleva anejo el tratamiento de Excelencia y honores correspondientes. La Cruz de Honor, tratamiento de Ilustrísima y honores de Jefe Superior de la Administración Civil. La Cruz Distinguida, tratamiento de Señoría y honores de Jefe de la Administración Civil.

        Todos los expedientes de concesión se conservan en el Archivo General del Ministerio de Justicia; mientras que los libros se custodian en la propia Cancillería. La Orden ha alcanzado un notable prestigio en el ámbito de los profesionales del Derecho, quizá porque, a diferencia de otras condecoraciones gubernamentales, no se han prodigado en exceso las concesiones.

 

     La información expuesta ha sido obtenida de la obra "Las Órdenes y Condecoraciones Civiles del Reino de España", de D. Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila y D. Fernando García-Mercadal y García Loygorri.